Fundación Arts Collegium

Edward Giovanny Combariza

Dragón Volador

Llegué a este momento con mucha dificultad para expresar con palabras lo que con imágenes deseo plasmar y crear; pero todo en la vida es un cambio y tenemos que adaptarnos.

«Somos como Dragones voladores en este lugar llamado tierra, adaptándonos a los cambios, tratando de ver más allá de lo que otros ven, buscando un equilibrio en nuestra vida, tratando de vivir el presente imaginando que nos depara el futuro»

Así como las libélulas que viven la mayor parte de su vida en el agua, la cual es parte vital para su existencia, como la de todos los seres vivos que nacen y crecen en ella, adaptándose a un nuevo ambiente a través de las metamorfosis que experimentan; las libélulas tienen, además, la cualidad de transitar entre el agua y al aire.

Al igual que las libélulas, necesitamos hacer esa transformación en algún momento de nuestras vidas.

Algunas veces me he sentido detenido en el tiempo, como si ese “relojito interno” que tenemos dentro, se detuviera. Siento que me falta hacer cosas en la vida, que no puedo con otras; es como si el tiempo pasara y siguiera en la misma rutina; Sin embargo, me encuentro con circunstancias, personas o momentos que me ayudan a cambiar esos pensamientos y esos sentimientos: es como una metamorfosis que me da fuerzas para seguir adelante, cambiar, tomar un nuevo rumbo y nuevas decisiones.

Cuando hablo del tiempo, pienso también en alguien que, aunque ya no esté aquí conmigo, permanece en mis pensamientos y en mi corazón: mi papá, el Señor Combariza. El era relojero, pasó la mayor parte de su vida dedicado a arreglar los relojes de las personas en Guasca; y aunque no podía ajustarles su “relojito interno”, sí lo hacia con el reloj del tiempo, el que nos permite estar pendientes de las tareas y las cosas que tenemos que hacer en el día a día.

El ya no está aquí con nosotros, pero soy parte de él y por eso quiero dejar en este autorretrato algo de su esencia.

Hace poco me preguntaron en una entrevista:

¿Giovanny que ha hecho que sigas viniendo a los talleres de la fundación durante estos 7 años? Quiero agregar algo, porque siento que no dije todo:

Los talleres y la fundación Arts Collegium, han sido como una familia para mi. Esperar que pasen 8 días para un taller, a veces meses, un año… Sentir esa felicidad de volvernos a encontrar, es como recargarse de energía, aprender a querer el medio ambiente, tener amor hacia los insectos o “bichitos” como les digo yo.

Todos somos parte de un ecosistema y tenemos que cuidarlo, hasta eso ha cambiado la fundación en mi. En cada salida aprendo algo más de la naturaleza y del medio ambiente. Gracias Clau por todo lo que nos das, por ser el pilar de esta fundación, a Emilio y a Clarita por enseñarnos tantas cosas, a mis compañeros por que al igual aprendo algo de ellos, ayudan a que este dragón tome fuerza y pueda volar, transformar mi vida y de paso, la de algunas personas.

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