Erika Alejandra Sarmiento
Esta imagen es un gesto de reconciliación con lo que rechazamos
Porque a veces también nosotros nos sentimos un bicho
distintos, torpes, fuera de lugar.
Y sin embargo, seguimos mudando, buscando formas nuevas de ser. Si podemos reconocer nuestra propia metamorfosis, ¿por qué odiar a quienes la encarnan en silencio?
Tal vez aceptar a los insectos sea otra manera de aprender a aceptarnos
comprender que la vida, incluso en su forma más pequeña o temida, sigue siendo un acto de belleza y de transformación.

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