Fundación Arts Collegium

Alexandra Prieto

Renacimiento

Volar es el efecto secundario de haber sido destruida, no promete salvación, promete consecuencia, para volar la oruga primero tuvo que desaparecer. La crisálida no es solo suspensión, es un proceso violento, silencioso e interno donde sucede la metamorfosis, pero hay cambios que no se deben forzar porque presagian una muerte lenta y prematura, no la hacen libre, la dejan vulnerable, es como si pidieras volar temiendo a las alturas, o querer sentirlo todo sin saber sostener su peso.

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